8 – En un campo controlado se pide permiso para todo

A los pilotos acostumbrados a volar en campos no controlados, al principio de operar en un campo controlado, a veces olvidan pedir permiso para rodar, por ejemplo. Es debido a la falta de costumbre. Hay que pedir permiso para todo, incluso para cambiar el avión de posición en el parking, o moverlo hacia el surtidor de combustible para repostar.

Y la posición contraria, es seguir al pie de la letra las instrucciones del controlador, sin ni siquiera cuestionarlas, cuando esas instrucciones no nos convienen para lo que deseamos hacer.

Por supuesto que podemos pedir lo que nos interese.

Voy a poner varios ejemplos:

Salimos de Valladolid, y vamos a ir a Bilbao. El controlador nos dice que la pista en servicio es la 23. A nosotros nos interesa más la 05, y vemos que con el viento que hay, es perfectamente factible.

Pues en esa situación no debéis dudar en preguntarle al controlador si es posible salir por la pista que más os interesa. Y si después de pedirlo, el controlador os confirma que debéis salir por la pista que no os conviene (que casi con seguridad os explicara el motivo), pues haréis lo que os indique el controlador. (Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar).

Estáis a punto de despegar de Valladolid, lleváis a vuestra suegra de acompañante, y os pide que le demostréis lo buenos pilotos que somos haciendo unas tomas y despegues. No lo habéis puesto en el plan de vuelo, y el controlador no lo espera. Lo mismo. Pedírselo, y muy probablemente os dará permiso para hacerlo.

La suegra ya se fía de vosotros, y después de las tomas y despegues os pide que le enseñéis su pueblo, Medina del Campo, desde arriba. El controlador espera que vayáis hacia el norte, cuando Medina esta al sur. Pues lo mismo. Y de paso podéis aprovechar el sobrevuelo a Medina para tirar a la suegra. Pues pedirlo, sin enrollaros en demasía explicándole vuestras intenciones. Por aquello de ser escueto, y porque sí os veis después delante de un juez, poder decirle que le dio por abrir la puerta para que le entrará airé, justo en el momento en que alabeabais fuertemente a la derecha. Tened en cuenta que las conversaciones con la torre se graban.

Tampoco debéis dudar en pedir cambio de destino, si os interesa. No sólo en caso de que por meteorología, o cualquier otro motivo que os haga pensar que el cambio de destino es aconsejable por seguridad. En cuyo caso, no es que podáis, es que debéis cambiar el destino. Sino también simplemente porque os apetece por cualquier motivo. A los pilotos novatos en ambiente controlado, les suele dar mucho reparo pedir esto. Y cuando lo hacen, suelen dar demasiadas explicaciones.

“Valladolid, EC-TAL, solicito cambio de destino a Salamanca”. Con eso es suficiente. Recordad, sed escuetos.

 

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