Aclarado por AESA: La presencia del Jefe de Vuelos no es obligatoria

 

El pasado 28 de julio de 2020 AEPAL envió una consulta a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, sobre la obligación de la presencia del Jefe de Vuelos en los centros de vuelo de aeronaves ultraligeras.

Este escrito trataba de dar respuesta a la recientes dudas generadas a partir de las visitas de agentes de la Guardia Civil, que en sus inspecciones a las instalaciones donde hay actividad de vuelo de ULMs, venían pidiendo la presencia del jefe de vuelo, o persona que lo sustituyera, siempre que hubiese alguna aeronave operando.

Para la consulta, se elaboró un escrito, aludiendo a las normativas donde se contemplan las funciones del Jefe de Vuelos, y tratando de explicar que ninguna de esas funciones requieren una presencia “a tiempo completo”.

Esto no quiere decir que la figura del Jefe de Vuelos, hoy por hoy, se dé por desaparecida. Pero sus funciones pueden ser llevadas a cabo de forma no presencial (algo que detallaremos en un artículo aparte). No obstante, la misma respuesta de la Directora de la Agencia ya anuncia la desaparición total de esta figura en el nuevo Real Decreto que regule la actividad de las aeronaves ultraligeras. Además, para evitar confusiones, se tratará de modificar la definición de Jefe de Vuelos de Escuela, por otra, como “Jefe de Instrucción”.

Extracto del escrito de respuesta de AESA:

  • La figura del Jefe de Vuelos data de la Orden Ministerial de 24 de abril de 1986 que regula el
    vuelo en ultraligero y que continúa recogida en la Modificación de dicha Orden que hace el Real
    Decreto 1070/2015 en su Disposición final segunda y, en particular, en sus artículos 6 y 7. Como
    bien explicas en tu carta, la Orden de 24 de abril de 1986 que establece las funciones del Jefe de
    Vuelos no requiere de manera explícita la presencia física permanente en el campo del jefe de
    vuelos.
  • En la práctica del vuelo de aeronaves ultraligeras las funciones del Jefe de Vuelos se han ido
    adaptando a la nueva realidad derivada de los avances tecnológicos en general y a la gran
    evolución de dichas aeronaves en estos casi 35 años transcurridos desde la publicación de la
    norma. Por ello, y porque estas funciones pueden ser realizadas por el gestor del aeródromo o
    el propio piloto, se va a proponer en el nuevo Real Decreto de ULMs que se está elaborando, la
    derogación de este Artículo 7.1 y del Artículo 6, sin perjuicio de que se acomoden las funciones
    relativas a instrucción en la creación de una nueva figura de “Jefe de Instrucción”.

Por tanto, entendemos desde AESA que la normativa vigente actual exige que la infraestructura disponga de un Jefe de Vuelos que realice las funciones establecidas en la norma, no siendo necesaria su presencia permanente en el  aeródromo, en la medida en que la normativa no lo requiere expresamente.
En este sentido, trasladamos también esta comunicación a la Comandancia de Costas y Fronteras de la Guardia Civil para su conocimiento y efectos oportunos.

 

En un próximo artículo daremos unas recomendaciones de cómo se pueden cumplir, de forma no presencial, las funciones del Jefe de Vuelos recogidas en la Orden de 24 de abril de 1986 y en el RD 1070/2015

 

Enhorabuena al sector del ULM

 

Puedes ver el documento de respuesta de AESA aquí